viernes, 12 de noviembre de 2010

Llámame por mi nombre


Hace unos días en un turno normal de trabajo llamé a través del altavoz de la sala de espera a una paciente de 25 años, llamada Silvia. 

Unos minutos después entró un chico al pasillo, y me dijo:

-"Me han llamado"
-"No no, todavía no te he llamado, he llamado a Silvia, por favor espera en la sala de espera"
- "Yo soy Silvia..."
- "Ah, vale, pues pasa, pasa..."

En fin, no puedo negaros que en un primer momento me sorprendí, sencillamente porque no lo esperaba,  pero no por nada más. Venía acompañado de su hermana, que en repetidas ocasiones le llamó Carlos. 

Llevé a cabo la consulta y exploración  y le remití para que se realizara una radiografía, quedando de nuevo en la sala de espera hasta que le volviera a llamar para darle el resultado de las pruebas.

Cuando tuve que volver a llamarle por el altavoz, me pareció absurdo volver a llamar a Silvia, pues estaba claro que auque en su DNI no lo pusiera, él se sentía un hombre y actuaba como tal, así que simplemente llamé a Carlos para que pasara de nuevo al pasillo a recoger sus resultados. 

En realidad no fui consciente de que esto podía ser tan importante para el paciente hasta que ví su cara al entrar y me dió un abrazo agradecido. Carlos se había emocionado al oir su nombre por el altavoz y no el de la extraña que él sentía dentro, según me contaba, no era algo que le pasara habitualmente.

Para mi fue un acto de lo más natural, pero me alegré mucho de haberle transmitido el respeto que considero que merecía, exactamente el mismo que cualquier otro paciente, independientemente de su género, raza o condición social. 

Me hizo pensar, pensar y darme cuenta de que Carlos no lo había tenido fácil, de lo duro que es no aceptarse a uno mismo y no sentirte aceptado por los que te rodean...y me hizo ser consciente de que en situaciones así, un pequeño gesto puede significar mucho...es importante no olvidarnos de estas cosas...

10 comentarios:

  1. Tan sencillo como pronunciar su nombre para demostrarle que le aceptabas y normalizabas su situación. Sin titubear, sin risas incómodas, con naturalidad. Le diste identidad, le reconociste tal y como era. Le alegraste el día, vaya. Me ha encantado el post. =)

    ResponderEliminar
  2. la vida te marca por pequeños gestos. excelente post, y ojala todos fueramos conscientes de que lo primero q tenemos q hacer es respetar al otro.

    ResponderEliminar
  3. Todos los profesionales sanitarios, al menos, deberíamos tener esta sensibilidad. Desgraciada y a la vez felizmente, creo que eres una privilegiada por tenerla
    (opinión peregrina de alguien sin ni idea)

    ResponderEliminar
  4. Pues simplemente ¡gracias doctora!

    ResponderEliminar
  5. Encajar en el mundo ya es de por si suele ser una tarea complicaca y está claro que la sexualidad de cada un@ forma una parte muy importante de nuestra entidad, y cuando esta no concuerda con la "normalidad" establecida, esta tarea es el doble de difícil.

    El personal sanitario, tenemos que tener presente siempre que sea cual sea la manera que entienda una persona de vivir su propia vida y que esta sea siempre a través del repeto mutuo no nos ha de plantear ningún problema ni en nuestro trabajo ni a la hora de tratar a esa persona.

    Enhorabuena por actuar así, es una lástima que buenos profesionales llegen a perder tanto de profesionalidad en casos así.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por vuestros comentarios! Es muy impotente respetar y mostrar ese respeto a nuestros pacientes, hay pequeños detalles q cuentan mucho en este sentido y que debemos cuidar en nuestro día a día...

    Un abrazo a todos!

    ResponderEliminar
  7. No resulta agradable para el paciente que lo nombren por megafonía y que el resto de la sala conozca su "situación" ya que es suya y puede que le incomode que los demás se enteren...
    Yo procuro desde la sala de triaje advertir de la identidad del paciente para hacerle sentirse más comodo/a.
    Enfermera urgencióloga.

    ResponderEliminar
  8. Pues me parece una gran idea, creo que debería hacerse siempre así!

    Gracias por tu aporte!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Precioso.
    Cuánto podemos hacer con un pequeño gesto !!!
    Te felicito.
    Me gusta mucho el blog.

    ResponderEliminar
  10. Gracias @cultura, es un placer poder compartir experiencias!

    Un saludo

    ResponderEliminar