
¡Al fin se acabó el periodo navideño!...No me entendáis mal, estos días festivos son muy bonitos en cuanto a la relación con la familia, las buenas intenciones y propósitos y otros menesteres que formarían una larga lista...Sin embargo, en los Servicios de Urgencias, estas fechas suelen ser, y así ha sido de nuevo este año, un auténtico infierno.
Llevaba muchos días queriendo escribir este post, y no había tenido tiempo aún, pues he pasado más tiempo en el Hospital que en casa, y sinceramente, en unas condiciones de trabajo que no quiero más que olvidar.
Os hablo de días de masificación absoluta del Servicio, días en todo está bajo mínimos en el Hospital y tienes menos recursos para todo, días que suelen coincidir con el pico estacional de la gripe y la consiguiente descompensación de pacientes crónicos, días en los que en Urgencias no caben más pacientes, en que hay 6 y 7 horas de espera, que no hay camas libres en el Hospital y los pacientes quedan ubicados durante días en camillas en los pasillos de urgencias...
Guardias que parece que no se acaban nunca, y que por mucho que trabajes, nunca es suficiente....días en que, tristemente , piensas que te has equivocado de trabajo, y que estar así no tiene sentido, días en que sientes la mayor de las impotencias, pues quieres trabajar y no puedes por falta de espacio, de infraestructura, y te parece denigrante visitar y "aparcar" a los pacientes en los pasillos....días en que sientes que no haces las cosas bien, pero no sabes cómo hacerlas mejor porque parece que no hay otra salida....
Esos días en que todo el mundo te grita y te reprocha por la larga espera, y tú no puedes hacer nada más que asentir con la cabeza, pues lo entiendes, pero hay cosas contra las que no puedes luchar, y cuando el sistema se viene abajo porque se ve sobrepasada su capacidad de respuesta en relación con la demanda, es difícil sacar las cosas adelante y hacer bien tu trabajo, es como nadar contracorriente...
Tras sobrevivir a esas guardias te planteas seriamente si estás en el lugar adecuado, valoras el estrés que conlleva este tipo de situaciones, y pones en una balanza lo que puedes aportar si sigues ahí...siempre acabas pensando que en esas condiciones no es mucho, lo que puedes aportar, pero también es cierto que si todos pensaramos eso no habría nadie en las "trincheras"...Así que, una vez has descansado un poco, parece que los malos momentos vividos se olvidan levemente, y sólo lo suficiente para permitirte volver a empezar y esa parte adictiva que tiene este trabajo te hace de nuevo ponerte las pilas para afrontar un nuevo días con la mejor de las intenciones....
Guardias que parece que no se acaban nunca, y que por mucho que trabajes, nunca es suficiente....días en que, tristemente , piensas que te has equivocado de trabajo, y que estar así no tiene sentido, días en que sientes la mayor de las impotencias, pues quieres trabajar y no puedes por falta de espacio, de infraestructura, y te parece denigrante visitar y "aparcar" a los pacientes en los pasillos....días en que sientes que no haces las cosas bien, pero no sabes cómo hacerlas mejor porque parece que no hay otra salida....
Esos días en que todo el mundo te grita y te reprocha por la larga espera, y tú no puedes hacer nada más que asentir con la cabeza, pues lo entiendes, pero hay cosas contra las que no puedes luchar, y cuando el sistema se viene abajo porque se ve sobrepasada su capacidad de respuesta en relación con la demanda, es difícil sacar las cosas adelante y hacer bien tu trabajo, es como nadar contracorriente...
Tras sobrevivir a esas guardias te planteas seriamente si estás en el lugar adecuado, valoras el estrés que conlleva este tipo de situaciones, y pones en una balanza lo que puedes aportar si sigues ahí...siempre acabas pensando que en esas condiciones no es mucho, lo que puedes aportar, pero también es cierto que si todos pensaramos eso no habría nadie en las "trincheras"...Así que, una vez has descansado un poco, parece que los malos momentos vividos se olvidan levemente, y sólo lo suficiente para permitirte volver a empezar y esa parte adictiva que tiene este trabajo te hace de nuevo ponerte las pilas para afrontar un nuevo días con la mejor de las intenciones....
Esas han sido las Navidades en Urgencias, y por eso os digo, que al fin se acabaron...! Aún no hemos vuelto a la normalidad, pero poco a poco van volviendo a ser los típicos días de invierno, con mucha gente, con cierto colapso, pero sin llegar a la situación de las semanas anteriores...

